El manejo de nuestras viñas se realiza de forma respetuosa con nuestro espectacular entorno.

Para mantener la fertilidad biológica en la tierra, aportamos abonos orgánicos procedentes de ganado bovino, evitando la adición de fertilizantes químicos.Este tipo de abono aporta ácidos húmicos, ácidos fúlmicos y biomasa microbiana que se descompone lentamente por los microorganismos del suelo, aportando los nutrientes necesarios para la vid.

Para la lucha de ciertas plagas y enfermedades que afectan a la vid, se utilizan técnicas y productos propios de la viticultura ecológica. En la medida de lo posible, hacemos una viticultura preventiva, luchando contra las plagas antes de que aparezcan. Visitamos los pagos habitualmente y utilizamos herramientas antiguas pero muy eficaces, como por ejemplo,la plantación de rosales en las puntas de las filas del viñedo. Los rosales son más sensibles a los hongos mildiu y oídio que la vid, lo que permite poder erradicarlos de forma precoz, antes de que ataquen a la vid y se deteriore la cosecha.

Otra plaga producida por insectos en la viña, es la polilla del racimo. Su lucha consta en medidas preventivas, controlando las trampas para ver el número de polillas existentes y colocando las feromonas de confusión sexual. Esta utilización es posible por el aislamiento en la zona que nos encontramos, ya que todos los viñedos son de Bodegas Vegamar. Con esto conseguimos control de la población de los insectos evitando que se apareen, sin necesidad de adición de productos fitosanitarios. El resto de las plagas y enfermedades se combaten con azufre y cobre.

Para conseguir vinos de calidad, los trabajos en la viña son continuos, desde la poda de invierno, hasta la vendimia. Todos los trabajos son importantes y necesarios para llegar a nuestro objetivo, elaboración de vinos de calidad. Tanto la poda de invierno como la poda en verde son fundamentales para controlar la producción y que esté en equilibrio el vigor de la planta, la cantidad de cosecha y la calidad de la misma. En bodegas Vegamar dejamos producciones de 3 a 4 Kg. por planta. Otro proceso que se suele realizar son aclareos de racimos: cuando la producción de la planta es muy elevada y está en juego la calidad de la misma, eliminamos racimos al comienzo del envero (cuando el racimo comienza a tintar y va adquiriendo su coloración).